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Margarita está linda la mar… / Siempre ha habido ricos y pobres

Una de las ideas del pensamiento reaccionario español, expresada en el XIX por el entonces alcalde de Madrid, Mesonero Romanos, distingue, refiriéndose al ensanche de la ciudad, dos niveles de territorio urbano: uno para las clases sociales de posición elevada, que precisan amplitud, ornato, comodidad y belleza, y otro periférico en el que habiten las clases más desfavorecidas, disponiendo de las condiciones justas para lo que denomina su sistema de vida.

El predicado. Que alguien encargue una camiseta –o un palé de camisetas– con semejante leyenda dice mucho del portador o portadores de la prenda, del personaje al que se asigna el predicado y hasta de la ternura del mensaje que se quiere pregonar. En los congresos, convenciones y ágapes del PP murciano nunca han faltado freakies que otorgan un punto primordial y atávico a esas citas cofrades, pero en este último cónclave era del todo punto urgente reforzar la idea de que el caudillo recién aclamado adorna su figura oronda y un tanto zamba con una conducta pública intachable.

Voy a ver La La Land por primera vez. Siento una gran emoción, similar a la que se experimenta cuando somos testigos de un espectáculo irrepetible. Pero a los quince minutos ya estoy aburrido y muy decepcionado. Los números musicales y la relación amorosa que entablan los personajes me resultan soporíferos. Me pregunto si soy una persona horrible.

Venancio Iglesias. 19/03/2017

Siempre me han impresionado las anomalías que la gran ciudad genera en sus ciudadanos. Siempre he sentido simpatía por aquellos que quieren escapar al anonimato del gran espectáculo en el escenario inmenso de la urbe. Suele ser gente enamorada de la sombra, con excepción de los políticos –¡pobrecillos!– cuya vida tiene que transcurrir en la brutal publicidad y primer plano de las candilejas.

Lorenzo Sentenac. 18/03/2017

"La economía ha mejorado", pero... "la pobreza ha aumentado", dice ahora la OCDE en relación a nuestro extraño país. He ahí el exótico oxímoron que escupe, indefectiblemente, el experimento de marras, allí donde se aplica. En nuestro caso, como en otros previos, las profecías –esotéricas– de tan paradójica fe (pseudociencia o falsa religión) se han cumplido.