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“El copiloto no tenía depresión ni era un enfermo mental, era un narcisista maligno”

El psiquiatra Francisco Toledo.

El psiquiatra Francisco Toledo recibió hace unos días el premio Doctor Francisco Guirado en Molina de Segura. Este profesor asociado de Psiquiatría de la facultad de Medicina de la Universidad de Murcia y psiquiatra titular del Hospital Virgen de la Arrixaca responde a las preguntas de La Crónica del Pajarito sobre temas tan actuales y candentes como los motivos que pudieron llevar al copiloto alemán Andreas Lubitz a estrellar el avión contra los Alpes franceses, según le acusa la Fiscalía. Además, Toledo avanza el programa del VI Curso de Psiquiatría en la Vida Cotidiana, organizado por la Fundación de Estudios Médicos (FEM) de Molina y la Universidad Internacional del Mar.

¿Qué supone para usted haber recibido el premio Doctor Francisco Guirado? Siento un profundo agradecimiento a Molina, a su Ayuntamiento y a su alcalde por haber propuesto mi candidatura al premio. Yo conocí a Francisco Guirado y a cualquiera le provoca orgullo este galardón, y más a un molinense, como me considero yo tras vivir ya más de diez años en Molina. Es también un reconocimiento a los cursos de psiquiatría en la vida cotidiana, que este año llegan a su sexta edición y que los dirijo con mucho cariño.

Estos cursos son ya una auténtica referencia a nivel regional y nacional. Creo que sí. Lo que hacemos con ellos es luchar contra el estigma y contra los miedos que hay sobre los enfermos mentales, e intentar conseguir una mayor integración social. Todos los años traemos a psiquiatras clínicos de gran trayectoria profesional y hasta ahora presentamos un balance de más de 50 conferencias y más de 700 alumnos, algo que es un éxito para los organizadores, la Fundación de Estudios Médicos (FEM) de Molina y la Universidad Internacional del Mar.

¿Está cerrado ya el programa del VI curso de psiquiatría en la vida cotidiana? Se va a celebrar del 7 al 10 de julio, una vez más en Molina de Segura, y este año repite Juan de Dios Molina, que hablará sobre las habilidades en la entrevista psiquiátrica. El doctor Antonio Galbis, miembro de la directiva de la Asociación Española de Psiquiatría, dará una conferencia sobre manías, supersticiones y obsesiones, y contaremos con un ‘crack’ como el doctor Celso Arango, uno de los principales investigadores europeos en salud mental y director científico del Centro de Investigaciones Biomédicas en Red en Salud Mental (CIBERSAM), que ahora está trabajando en California y que impartirá la charla ‘El futuro de la salud mental: prevención, prevención y prevención’. La conferencia estelar será la de Eduard Vieta, que está considerado el número uno en la investigación del trastorno bipolar y que nos hablará sobre lo que sabemos y lo que nos falta por saber de este trastorno. A nivel local, tendremos a Luis Valenciano, que abordará la psicoterapia del paciente impulsivo; Emilio López, que hablará sobre esquizofrenia y psicosis tóxicas; al doctor Salmerón (´Cuando el cerebro confunde la realidad’) y a Mateo Campillo (‘Enfermedad física y vulnerabilidad psíquica’). También vendrán el doctor Mesones (‘El suicidio: todo lo que quiso saber y no se atrevió a preguntar’) y el doctor Pedro Pozo, presidente de la Sociedad Murciana de Psiquiatría, que hablará sobre el estigma de la enfermedad social. Pepa González Molina dará la conferencia ‘Abordaje del adolescente con trastornos de conducta’ y yo mismo hablaré sobre mitos y tópicos de la psiquiatría.

En términos psiquiátricos, ¿qué es la normalidad? Es una pregunta complicada de responder. Vamos a ver si me explico: para la psiquiatría la normalidad no es un punto, es un segmento, un patrón de conducta que se repite y que es aceptado como razonable. Es un comportamiento o estado de salud razonable que permite un funcionamiento óptimo.

¿Cuándo un problema de salud mental se convierte en una enfermedad? No todos los trastornos de conducta inexplicables tienen que ser un trastorno mental. Hay personas buenas, pero también hay personas malas que no tienen ningún trastorno mental. Para que una persona estrelle un avión no tiene que ser un enfermo mental, tiene que ser una mala persona.

Me está hablando del copiloto Andreas Lubitz, acusado de estrellar el avión en los Alpes con 150 personas dentro. En muchos medios de comunicación se dice que tenía depresión y estaba en tratamiento. ¿Qué ha podido llevar a esa persona a realizar un acto tan espeluznante? No creo que tuviera depresión, pues esta enfermedad conlleva una idea de culpabilidad e incluso de autoagresión, pero nunca hacia fuera, nunca hacia los demás. Una persona que se suicida se quita de en medio para no sufrir y para que los demás no sufran. Lo del copiloto no tiene nada que ver con la depresión ni con enfermedades mentales. Todo indica que fue premeditado y responde a una personalidad narcisista de tipo maligno que ha actuado así ante una frustración no superada. Al parecer, él mismo dijo que iba a hacer algo por lo que su nombre sería conocido en todo el mundo y eso es propio de un narcisista maligno, de un trastorno de personalidad. Estos individuos son conscientes de lo que hacen en todo momento. Son malas personas.

Entonces, ¿me está dando a entender que no se habría podido evitar la tragedia tratándose de una persona de este tipo? La psiquiatría no tiene respuesta para la maldad y este copiloto era un enfermo de tipo social. Los enfermos mentales son víctimas y no culpables, y este no es el caso del copiloto del avión estrellado. Todas las cosas no se pueden prevenir. Por ejemplo, por muchas campañas que se hagan nunca se acabará totalmente con los accidentes de tráfico o con la violencia de género. Se puede reducir, pero en el caso de la maldad no hay respuesta inherente a esta condición humana.

Pero lo que está publicando es que tenía problemas mentales de los que estaba siendo tratado y que incluso intentó ocultar. Y no se para de hablar de que tenía depresión. Faltan elementos para sacar conclusiones definitivas, pero todo apunta a que había premeditación y cálculo para estrellar el avión. Una depresión no puede ser que lleve a alguien a hacer algo así. Si alguien se suicida por una depresión da mensajes de dolor y deja una carta de despedida o de arrepentimiento. Este copiloto tampoco es un psicótico, pues ni deliraba ni tenía alucinaciones. Yo creo que sabía aparentar que no era malo. Este tipo de personas se repiten sistemáticamente en la historia de la humanidad en todos los ámbitos, no les detiene el dolor ajeno y hacen sufrir a los demás de manera indiferente. Para comprender necesitamos poner etiquetas, como la depresión, pero este hombre no tiene esa etiqueta.

¿Eso explicaría esa frialdad del copiloto? Lo digo porque en la grabación de la caja negra se refleja que su respiración no se alteró en los ocho minutos se descenso antes del choque en los Alpes. Mantener la respiración normal en una situación así es propio de una persona muy fría, y tampoco tiene nada que ver con creencias políticas o con razones religiosas. Este tipo de personas muestran una gran frialdad y les importa poco el mundo de los demás.

Se ha publicado que sufrió hace años ataques de pánico y ansiedad… Quizá tuviera algún diagnóstico de ansiedad, pero eso no explicaría nada, no existe ningún nexo con lo ocurrido. Insisto en que esta persona debía tener un trastorno de personalidad, no era un enfermo mental, sabía perfectamente lo que hacía y tenía una intolerancia brutal a la frustración, quizá por los problemas de visión que le impedían ascender profesionalmente, y seguramente no toleraba que no era el mejor.

Para las familias de las víctimas el hecho de que el copiloto estrellara deliberadamente el avión debe ser algo tremendo de aceptar. Hay personas a las que les da igual en qué circunstancias se ha producido la muerte de un familiar, pues el caso es que ha muerto y eso les produce dolor. A otras no les ocurre lo mismo. Cada uno se defiende del dolor como mejor puede y algunos necesitan dirigir su pena hacia un objetivo, pero eso no produce alivio. Sería doloroso e injusto que tras lo que ha ocurrido con el avión algunos dirigiesen ese odio a pacientes con problemas psiquiátricos. Eso haría mucho daño, pues el enfermo mental no es peligroso, es una víctima. El 20 por ciento de la población sufre depresión al menos una vez en la vida y eso no debe ser un estigma. Estamos trabajando mucho para evitar ese estigma. Sin embargo, se puede ser inteligente y ser muy mala persona. Hay personas malas en política, en el mundo empresarial, en nuestros compañeros de trabajo…

En la prensa europea no tanto, pero en algunos países los medios de comunicación han cargado tintas contra el copiloto y le llaman de todo: kamikaze, asesino, ‘killer’… Que le llamen como quieran, pero que no le llamen enfermo mental, porque las personas con enfermedades mentales no se merecen esto.

Cambiando de asunto, siempre me he preguntado por qué no existe en la sanidad la figura unificada del terapeuta mental, en vez de esa separación entre psiquiatras y psicólogos. ¿Se ha experimentado en algún país? No se debe ni se puede. El psiquiatra y el psicólogo son absolutamente complementarios. Algunas personas no necesitan psicoterapia y otras no necesitan un enfoque biológico de pastillas.

¿Para salir de una depresión es absolutamente necesario tomar pastillas? Para la depresión, como enfermedad que es, se necesita un tratamiento farmacológico, igual que para la hipertensión. No es suficiente con la psicoterapia y no hay ningún psicólogo que se atreva a decir que es mejor tratar la depresión sin pastillas. Otra cosa son las conductas de tristeza adaptativas, que se abordan bien con un enfoque psicoterapéutico. La dificultad está en saber discernir qué tiene una persona. Está claro que siempre vienen bien cosas como las terapias de grupo.

Hay medicación, como los ansiolíticos, especialmente las benzodiacepinas, que al parecer son bastante adictivos. Y normalmente existe un rechazo en el paciente a estar, como se suele decir, empastillado. El tabaco también es adictivo. Si lo que quieres preguntar es si se abusa en la prescripción de ansiolíticos y antidepresivos, la respuesta es que quizá sea cierto, y creo que hay situaciones que se podrían solucionar sin pastillas. Sí, pienso que hay un cierto exceso de uso y abuso de medicación. Poner un tratamiento farmacológico es fácil, pero en ese momento hay que pensar también en cómo lo vamos a quitar luego. En el caso concreto de las benzodiacepinas sí hay un abuso.

¿Quizá el problema arranca de los propios médicos de familia? En España, los médicos de familia tienen un gran control para empezar a tratar trastornos psiquiátricos, pues tienen una gran preparación.

¿Qué opina usted de las terapias alternativas para tratar problemas de salud mental? Pues que siempre que hay que valorarlas partiendo de los principios científicos de verificación de resultados. Si a lo que te refieres es al chamanismo, la gente que acude a él suele tener un nivel cultural más bien bajo, con todos mis respetos. Pero bueno, hay gente a la que le ayuda, por ejemplo, rezar, y no tengo nada contra eso.

Y qué me dice de las técnicas de neurocirugía para tratar trastornos psíquicos como los obsesivo-compulsivos. Parece que funciona eso de colocar electrodos en algunas zonas del cerebro… Hasta ahora la única indicación de la psicocirugía es para trastornos obsesivo-cumpulsivos (TOC) severos, y para un bajo porcentaje de pacientes. En estos casos la psicocirugía tiene una respuesta terapéutica de en torno al 50 por ciento y a veces es la única opción que queda. En algunos tipos de depresiones muy graves también se colocan electrodos en el cerebro para producir una estimulación cerebral eléctrica profunda. Se está avanzando mucho en este campo y tiene futuro por delante, pero no confundamos esta neurocirugía con otras cosas como las lobotomías que se practicaron hace años.

Los psiquiatras afirman que a día de hoy enfermedades como la esquizofrenia no tienen cura. ¿Qué esperanza les queda a estos enfermos? ¿Se conseguirá una cura en el futuro? Ahora mismo la esquizofrenia no tiene cura como tal, pero sí puede sobrellevarse de una manera adecuada sin que ocasione molestias, siempre y cuando el paciente siga a rajatabla la medicación de por vida. La esquizofrenia ha existido siempre y afecta a un uno por ciento de la población en todo el mundo. En los últimos veinte años se ha avanzado mucho en los tratamientos. Debemos de tener en cuenta que el primer tratamiento para esta enfermedad se descubrió en 1952. En la actualidad existen varios adelantos que permiten a los pacientes llevar su medicación de una manera más controlada y mejor; estoy hablando de unas inyecciones que han sustituido a las clásicas pastillas diarias, y que se administran cada 15 ó 30 días. Y en el futuro habrá más avances.

Comentarios

Enviado por neus el

Dice mucho de este psiquiatra k establezca un diagnóstico sobre el copiloto sin siquiera haberlo visitado. Valorar a ojo cubero no es profesionalmente correcto, premio Nobel y tú lo sabes. Tampoco el periodista para mientes en respetar su código profesional

Enviado por Jonas el

Lo que no es correcto en cualquier sentido es lanzar el mensaje de que padecer un episodio de depresión severa o haber padecido un trastorno de depresión grave explica, necesaria y suficientememte, una conducta voluntaria como la del copiloto, y es que no es lo mismo matarse que matar a otros o quien se mata matando a otros. Así que quien primero se equivoca son los medios de comunicación y periodistas que de forma automática e irreflexiva trasladan esa opinión (que no es información) sesgada y perversa, en sus efectos, al público. Y luego está quien por inercia, sin análisis y por repetición de ese mensaje se lo termina creyendo, y se diría que alguno/a cual dogma. Este psiquiatra, lo que hace es plantear una hipotesis alternativa que, a la luz de los resultados científicos actuales y de los hechos sucedidos, esta sí, podría explicar esa conducta del copiloto, y ello sin dar cabida al probable subterfugio de la exención de responsabilidad o, lo peor aún, de la imprudencia o involuntariedad penal. Y es que los trastornos de la personalidad por sí sólos, y según la Jurisprudencia del TS, no eximen de responsabilidad penal y menos aún, y en este caso, pueden implicar involuntariedad o imprudencia en la acción. El malvado tiene un problema psicológico, pero no todo problema psicológico implica una enfermedad o trastorno mental, es más no todo problema o trastorno mental exime de responsabilidad penal, pues para ello la afectación por el mismo debe anular o eliminar conciencia y voluntad lo cual no se sostiene en este caso.

Enviado por Sarah el

me parece muy clara la explicacion sobre la exposicion del psiquiatra, que tambien es muy esclarecedora. Muchas gracias.

Enviado por Beatriz Rojas el

Estos hechos dan lugar sin lugar a dudas a toda clase de dudas,.Comentar, elaborar hipótesis, emitir juicios, es parte del derecho a la opinión.
Sería menos aceptable el silencio, el ocultamiento y desde luego la omisión.
Aún no sabemos con que verdades quedará la humanidad contemporánea, sobre este hecho lamentable, doloroso e inédito.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Tienes toda la razón, un diagnóstico es algo complejo que en la mayoría de casos necesita varios días de test psicológicos para poder ser establecido con un mínimo de fiabilidad. Entrevistas baratas como la que se publica, yo creo que le quitan credibilidad a la psiquiatría española. Ademáqs el psiquiatra en cuestión parace que esté tambien un poco deprimido según la foto. Sabes, no me inspira confianza. Además existen síntomas (items en psiquiatría) que son compartidos por diferentes patologías mentales, en algunas ocasiones opuestas entre sí. Por ejemplo, una depresión es en líneas generales una bajada por los suelos de las capacidades neuro-cognitivas del individuo (baja autoestima, culpabilidad, etc.), el sistema nerviosos trabaja a bajo régimen. En cambio los trastornos del espectro de la psicosis son lo contrario, el sistema nervioso trabaja demasiado y se fabrica él mismo falsas conclusiones, tergiversaciones, ilusiones manías ... En cuanto a los síntomas, todo depende de la naturaleza las ideas con las que el sistema nervioso trabaje en lo que concierne al espectro de la psicosis. Si son unas ideas de persecución (todos van contra mi) el individuo se aislará socialmante, igual que en la depresión ... Bueno, todo esto es complejo y no se puede abordar con una entrevista barata a un psiquiatra por muy célebre que éste sea. Alguien nos dijo que vivíamos en una "república bananera."

Enviado por Sonia Laborde el

Tu comentario es confuso y desvalorizante
No escribes ni razonas mejor que el médico ni el periodista SIN EMBARGO
te atreves a escribir y opinar.
Eso, dice todo el valor de tu opinión.

La psiquiatría es una rama de la medicina y, como tal, sus diagnósticos se basan en síntomas específicos, a veces definitorios. Si hablas a un cardiólogo sobre un paciente que ha padecido un dolor intenso en el corazón sin llegar a sufrir una parada, con toda probabilidad dirá que se trató de una angina de pecho y, del mismo modo, un psiquiatra ante la descripción de un comportamiento, puede decir si es definitorio de un trastorno narcisista o impropio de una depresión.

Enviado por Alberola Juan el

He consultado un manual para enfermero en psiquiatría francés y éste habla de un tipo de depresión que se llamada nerviosa o reactiva, que se traduce en una acusada incapacidad de soportar la frustracion. Lo digo por lo que ha dicho el psi. Fco. Toledo respecto de "intolerancia brutal a la frustración" por parte del copiloto, que son sus palabras. Entonces a mí me gustaría saber que es lo que usted piensa de esto, porque me parece que usted entiende de estas cosas. El libro se llama "Manuel de l'infirmier en psychiatrie" de Paul Bernard, tercera edición de 1977 en Masson.

Enviado por mijefe el

La psiquiatría apenas se acerca a ser una ciencia; la angina de pecho se puede detectar. El TRASTORNO NARCISISTA o la DEPRESION no se pueden detectar de ninguna forma. No hay nada objetivo para diagnosticar esas enfermedades inventadas.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Buenos días, ya sabemos que en nuestro mundo contemporáneo existen las ciencias, entre las cuales se incluye la medicina, la economía, la física... Sin embargo expertos de otros países más avanzados que el nuestro consideran que algunas disciplinas que actualmente consideramos como ciencias no lo serían realmente, sino que éstas serían lo que en términos vulgares se llama un paripé. Me quiero referir con ello a las "ciencias económicas", que de ciencias no tienen absolutamente nada, pero es que nada. Y si no me creen, fíjense ustedes en la predicción de la enorme crisis económica que estamos sufriendo. Las "ciencias económicas" no han sabido predecirla. Tampoco éstas saben como salir de la crisis. ¿Y los ilustres economistas del Gobierno del PP, todos ellos salidos de los colegios de curas? Pues éstos siguen en las mismas, tampoco saben nada. Así es que ya saben ustedes, la economía no es una ciencia, es un paripé.

¿Enfermedades inventadas? Nada de verdad en esto. Hay una clasificación de estos trastornos aprobada por la mayoría de los médicos - psicólogos y psiquiatras. El diagnóstico puede ser por aproximación, pero los comportamientos están corroborados y se repiten en personas, permitiendo separar unos de otros. Otra cosa es que, en la mayoría de casos, tengan cura, o incluso mejoría. No son trastornos orgánicos; de ahí la dificultad en diagnosticarlos por medio de algún test o prueba..

Enviado por luis márquez pérez el

Totalmente de acuerdo Alberto. El que se atreve no sólo a pensar asi, sino además a publicarlo está claro que no ha pasado por una dolencia ni transtorno mental en su pajolera vida, si no os aseguro que no decía ni "mú".Se ha cargado toda la especialidad psiquiatrica de un plumazo, y convencido que estará ademas...Que peligrosa es la ignorancia.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Está claro que la mejor manera de tratar una afección mental sería la de conocer primero sus causas. Pero las causas de la mayoría de afecciones psíquicas permanecen a día de hoy desconocidas. Por ejemplo, un joven presenta un comportamiento en el que se detectan pequeños delirios a los 17 o 18 años. Una de las causas por la que un especialista suele inclinarse es la de un síntoma relativo al "brote delirante" que si el diagnostico es correcto deberia manifestarse entorno a los 33 anos de edad. Ahora bien, tambien podría tratarse de una respuesta involuntaria por parte del paciente a una situación familiar u otra que le resulta insoportable y tal. Del conocimiento de las causas depende entonces un correcto tratamiento, y esto nadie lo hace hoy en día porque la sanidad se encuentra saturada y ello resulta imposible.

Enviado por juan abelardo r... el

A mi parecer, los medios de comunicación se han precipitado en dar esta noticia, aunque para ellos cualquier cosa es noticia, eso es lo que vende. Creo que hasta que no se encuentre la otra caja negra no se deberían sacar conclusiones, aunque todo indique que el que estrelló el avión fue el copiloto, o por lo menos es el que estaba a los mandos en ese momento.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Pues esperaros a que no se llegue a encontrar la segunda caja negra. Todos los partidarios de la teoría del complot se lo van a pasar en grande: "Han culpado al pobre copiloto para enmascarar un fallo en este modelo de avión. Es por eso que la caja negra ha desaparecido. ¡Qué escándalo !"...

Enviado por ALBEROLA Juan el

Ya sabemos que la medicina no es una ciencia exacta, lo que no significa que los médicos no tengan que responder de sus responsabilides en caso de error u otros. Para ello existen los seguros de riesgo, y alla aquellos que prefieran no contratar ningún seguro por lo que pueda pasar. Dicho esto, y por lo que respecta al accidente del airbus de Germanwings, parece ser que el copiloto estaba bajo tratamiento psiquiátrico y que había acudido de su propia voluntad (al menos es lo que parece según las noticias) a consultar varios especialistas de la psiquiatría y tal. O sea que casi con toda seguridad tomaba medicamentos psiquiátricos. Entonces una de las vertientes de la investigacion deberia centrarse en una hipotética responsabilidad de los médicos que consultaba el copiloto, puesto que la hora de indemnizar a los familiares de las victimas va a sonar pronto y la suma a pagar se antoja astronómica. Por supuesto, quien dice médicos dice tambien laboratoris farmaceuticos, cuya cifra de negocio a nivel mundial por lo que a la psiquiatria respecta sobrepasa la de la industria petrolifera mundial (existen estudios al respecto). Ya se sabe, un medicamento psiquiátrico genera unos efectos segundarios que a su vez necesitan otro medicamento para aliviarlos ... No debiera entonces pesarle demasiado a la "industria psiquiátrica" arrimar el hombro en esta catástrofe aérea. Así es que en este caso quien tenga que rascarse el bolsillo que se lo rasque.

Enviado por Isabel Rio Sanchez el

http://ssristories.org/old/index1.php?p=won
Totalmente de acuerdo con la línea de análisis del comentario. En el enlace que incluyo se pueden ver los numerosos casos judiciales en los que se ha considerado un eximente total o parcial de responsabilidad criminal el hecho de estar bajo tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, una familia de psicofármacos recetados alegremente en España (su prescripción se ha duplicado durante los años de crisis económica) y en tantos otros países para el tratamiento de la ansiedad y la depresión, comercializados bajo diversos nombres y que, entre sus efectos adversos potenciales incluyen, tal y como indican los propios prospectos, el riesgo de desarrollar tendencias suicidas, agresividad, y conductas violentas contra otras personas. Si se consultan a través de internet las declaraciones de efectos adversos que se realizan a los servicios nacionales de farmacovigilancia de países como USA, Australia, Canadá, también puede comprobarse que son numerosos los casos en los que se notifican suicidios, agresiones a terceros, incluyendo conductas homicidas. A mi entender, las opiniones del psiquiatra consultado carecen de la más absoluta rigurosidad científica además de dejar de lado este aspecto tan relevante. Los efectos adversos potenciales de algunos psicofármacos son un tema de debate de gran trascendencia social teniendo en cuenta el elevado número de personas en tratamiento y que, tal y como se muestra en la web mencionada, cometen actos violentos contra sí mismos o contra otras personas. En España parece que todavía está por abrirse esta línea de análisis para intentar explicar las causas últimas de muchos actos violentos.

Enviado por mecanismo el

La depresión es un verdadero problema de salud y los cuadros criticos de ansiedad aunque no sean tan graves también. La ayuda de un fármaco como los q te refieres es realmente eficaz para no solo superarlo sino para prevenir secuelas. Hasta ahora lis calmantes y sedantes si se daban alegremente, cuando no tienen esa cspacidad terapéutica y si efectos secundarios importantes, la adiccion, la falta de atención, hasta desgaste q precisamente hay q prevenir. El tradicional rechazo a la medicina convencional para los trastornos de tipo depresivo o la mala praxis, como q se receten somniferos, no debe llevar a confundirnos en que, una persona con tendencia suicida vaya a solucionar el problema en el momento de empezar su tratamiento, pueden ser diversas y profundas son las causas, este efecto secundario se describe en referencia a estas personas, lo mismo q la agresividad es otro problema añadido a la depresión para individuos determinados. El efecto adverso no es mas q el riesgo implicito en la persona q puede tomar una decisión equivocada animado por una repentina euforia, pero el suicidio es menor en la gente q trata su depresión, porque realmente ayuda. Otra cosa es q haya gente que necesite otro tipo de ayuda también, como protección, y eso si hay que mejorarlo. Yo hablo por mi experiencia con antidepresivos

Enviado por ALBEROLA Juan el

Bueno, esto solo es a título personal, porque he estado leyendo el artículo precedente en el que ustedes publican la entravista con el psiquiatra Fco. Toledo y me he dado cuenta que aquí en España se habla todavía de psiquiatras o de psiquiatría, y luego de psicólogos y tal. Pues bien, en Francia esta denominación ya ha desaparecido, porque decirle a alguien por la calle que uno ha ido a ver a un psiquiatra es algo espantoso a nivel social, uno se queda enseguida estigmatizado; En lugar de decir psiquiatra se dice ahora PSICO-TERAPAUTA, a ver si ustedes se enteran, que estan retrasados. El término psiquiatra tiende a desaparecer. De hecho los pacientes se sentirian mas comodos si se dijera psico-terapeuta antes que psiquiatra, yo pienso. Por otra parte me gustaría que ustedes abordaran en otra ocasión el tema de la "Psiquiatría de las congregaciones religiosas" que me parece que todavía a día de hoy existe en España, y que en los países desarrolldos ya ha desaparecido. Para que ustedes vean a que me quiero referir, tomen el ejemplo del psiquiátrico de la Santa Faz de Alicante, que no sé si existe todavía, en el que las creencias religiosas de uno eran tenidas en cuenta para emitir un diagnostico. Existen algunas publicaciones que hacen alusion a ello.

Enviado por A Galopar jarl el

Lo que no es normal es que nos den 40 perfiles distintos de una misma persona para tratar de explicar lo ocurrido. ¿Por qué no dicen que no tienen ni idea?

Enviado por Laura el

Me sorprende que tanta gente entre en el juego de hablar, hablar y hablar cuando solo lo primero e importante es investigar. Aun así, con qué datos se cuentan? con los de los MMCC? una fuente muy fiable señores, sigo sorprendiéndome.
Respecto a este señor entrevistado, por suerte contamos con mejores profesionales, más serios y que se pensarían dos veces decir lo que este señor dice.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Bueno, el médico especialista que habla en la entrevista aborda los temas que se le plantean de una manera sintética porque en una entrevista no puede ser de otra manera. Ahora bien, yo he leído lo que dice sobre la "personalidad normal" y no es que lo que dice sea mentira, sino que yo he visto mejores explicaciones que la suya. Al final podría haberse extendido un poco hablando de los tipo de personalidad que existen y de los neurolépticos atípicos, que yo creo que es un tema que se puede abordar en la prensa.

Enviado por Maria Angélica ... el

Sin lugar a dudas hay mucha especulación con este hecho, no se comprende cómo pueden suponer varios perfiles profesionales que nunca han atendido este caso. Quien debería hablar en todo caso es quien lo atendía. Hay muchos agujeros que no cierran. Falta de humanidad sobre todo de los medios de comunicación por dar la noticia más impactante sin pensar en la familia de este piloto y la de los fallecidos. Lamentable.

Enviado por Lydia Lezcano Ramos el

Estos colectivos lo saben todo y hacen predicciones que se cumplen al 100%, pero, claro, siempre a destiempo, cuando los hechos son inevitables. Los economistas ni se enteraron del advenimiento de la crisis mundial. Solo después, cuando no se podía hacer nada para evitar lo que ha pasado, aparecen como por arte de magia cientos y cientos de egocéntricos economistas que tienen, cada uno de ellos, distintas soluciones para un mismo problema. Todos quieren tener la verdad absoluta de su lado, y como carecen de humildad, reconocer que están equivocados ni se les pasa por la mente. Pero ellos siguen saliendo en los medios dando lecciones a todos cuando la realidad es que sus teorías, fórmulas, elucubraciones, etc., conducen siempre a lo mismo: a la utilización de muchos en beneficio de unos pocos. Los psicólogos y los psiquiatras ídem de ídem. Ahora, todos, quieren ser protagonistas, dando su particular –nunca en conjunción con otros de su especialidad– opinión profesional de las razones que llevan a algunos individuos a cometer actos considerados anormales y que dejan atónitos a los seres humanos considerados normales.
Lo cierto es que, con respecto al caso terrible del copiloto alemán, todos los profesionales de estas disciplinas se quieren curar en salud ahora, Si supieran algo de cómo funciona el cerebro humano, dicho sujeto, del que se tenían además antecedentes de trastornos mentales, nunca debió pasar el examen de requisitos físicos y psicológicos recomendados por la OACI, y por consiguiente, obtener los distintos títulos, licencias y calificaciones. Ahora su opinión no vale nada.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Los psico-terapeutas forman una especie de pema en la que como es lùogico sus miembros se apoyan los unos a los otros porque claro, no se sabe si un dùia Pedrito va a tener falta que Manolito venga a echarle una mano en algún que otro contencioso que le enfrente a un paciente. Este tipo de prácticas corresponde más o menos a lo que se suele llamar el corporativismo. Aunque esto no es todo. En efecto, porque vista la cifra de negocio que la indsutria farmaceútica genera gracias a la psiquiatría, que es colosal, hace también su aparicón en el panorama sanitario la figura de lobbying psiquiátrico. Ya se sabe, los criterios diagnosticos cambian de un año para otro según la necesidad de dinero que tenga el lobbying farmaceútico (esto último se cocina en los EEUU y luego viaja a Europa). Es así que el número de autistas ha aumentado de 10% solo por el mero cambio de los criterios diagnósticos, lo que se traduce en un mayor consumo de medicamentos. Lo mismo hay que decir de las recomendaciones del DSM V con respecto a su antecesor el DSM IV TR, pura fascinación por el dinero.

Enviado por Troy McClure el

Lo más sensato que he leído sobre el copiloto hasta ahora. Enhorabuena por la entrevista y un orgullo que en España haya siquiatras como el entrevistado. Y a todos aquellos que viven en cuculand, el mal existe y existirá siempre; y gracias a esto existe y existirá siempre el bien. Muy graciosa la mención al rezar.

Enviado por Sergio Moya el

Esto es para cerrar puertas, ventanas, apagar teles y aislarse del mundo, menuda campaña mediática. Ahora dicen que tenía una personalidad narcisista de tipo maligno que ha actuado así ante una frustración no superada. ¿Cómo es posible que un “experto” en psiquiatría, no en psicología, haga un diagnóstico tan claro y tan rotundo de alguien a quien ni siquiera ha mirado a los ojos, con el que no ha intercambiado una sola palabra y además se divulgue a diestro y siniestro? Como amante de la psicología y de la investigación me parece"vergonzoso". Si hay que hablar de maldad, el copiloto no se sabe porque al no conocerlo no sabemos qué le pasaba por la cabeza, pero sí que sé con certeza que en el mundo hay gente con pocos escrúpulos, egoísta, interesada y con verdadera maldad que además tiene poder, y fíjate qué casualidad que ese tipo de poder suele usar la manipulación como arma de forma “obsesiva-compulsiva”.
¿Qué estarán buscando con esta campaña? Se basan en supuestos de supuestos, pero sólo los supuestos que les interesan. Como decía Sherlock Holmes (y Sheldon Cooper), “cuando desechas lo imposible, lo que queda, aunque improbable, puede ser cierto”.
Antes de “sacrificar” la imagen del copiloto para la eternidad hay que tratar de entender lo ocurrido basándose en la ciencia y la investigación. Dando importancia a la psicología más que a la psiquiatría y al chismorreo. Hay que analizar todos los supuestos, que pueden ser muchos y muy complejos. Por ejemplo:
A) El copiloto estrelló el avión voluntariamente.
1. Era malvado o estaba enfermo (o ambas cosas) y quería cargarse a un montón de gente, aunque él muriese también, sin ningún fin concreto. En este caso los culpables son la aerolínea por no tener suficientes medidas de seguridad y sobre todo los estamentos gubernamentales que están por encima de las aerolíneas por no asegurarse de que se cumplan una serie de parámetros, no el copiloto solo (como Bárcenas).
2. Tenía un fin. En este caso se abre otro montón de opciones, hasta incluso en algunos supuestos podría ser un héroe si por ejemplo resultara que los que están por encima de él, que son los responsables de minimizar riesgos, fueran los malos y trastornados y quisieran estrellar el avión en un sitio con un montón de gente, incluso con gente clave en la sociedad y al estar “manipulados” los controles no tuvo más remedio que hacerlo así para salvar a un montón de personas. También es posible incluso que secuestraran o amenazaran con matar a sus hijos o algo peor, quién sabe.
B) El co-piloto no estrelló el avión voluntariamente.
1. El piloto drogó al copiloto para que perdiera el sentido de la realidad y "manipuló" los controles con ayuda de otros, salió de la cabina y se hizo el sueco.
2. No salió de la cabina, al menos hasta el último momento, y tenía al copiloto atado y amordazado. Dependería del estado del avión y de los implicados después del accidente, aunque con mucho poder hasta las pruebas se pueden falsificar, no sería la primera vez.
3. Tomó el control del avión un pasajero o grupo de forma muy inteligente y ni el piloto ni el copiloto hicieron nada o no tuvieron opción.
Puede haber muchas opciones, pero desde luego lo que está clarísimo es que hay algo que huele mal en este asunto, y no desconfiar y creer todo lo que escriben en los medios (comprados o no) sería de ingenuos. Algunas tramas son tan complejas que ni los que creen tener los hilos en su mano saben lo que está ocurriendo de verdad.

Enviado por Felipe Lotudo el

El tipo era, simplemente, lo que en Argentina llamamos un autentico hijo de puta (con mayúsculas), un ser despreciable, megalómano, manipulador y calculador que hace todo lo posible por fregarle la vida a todos los demás, aunque con ello les cueste la vida. Como en este caso. El mundo está lleno de personas así: Henry Kissinger, Hitler, Franco, Mussolini, Bush, Margaret Tatcher, Tony Blair, Aznar, Videla, Massera, Somoza, Stroessner, Pinochet, etc. etc.

Enviado por Rubén el

Me parece fatal que un profesional de este calibre diga este tipo de barbaridades. Este chico estaba enfermo, y no es ningún psicópata. Para que una persona se quite la vida (y la del resto de personas), tiene que tener un problema de salud muy grave. A mi parecer, y no soy ningún juez, la culpa de lo ocurrido es de las autoridades alemanas, que aun sabiendo el problema de salud, no hicieron lo más mínimo para evitar la catástrofe.

Enviado por Eduardo Echániz el

Personalidad narcisista de tipo maligno. No había oído eso nunca. ¿Quiere decir que hay una personalidad narcisista de tipo benigno, como sucede con los tumores? Por otra parte, los trastornos de la personalidad, como este narcisismo ¿son enfermedades mentales? Y algo más, si para que haya maldad debe haber conciencia, como se deduce de lo que dice el psiquiatra, y este piloto alemán era un trastornado consciente, ¿es la maldad un trastorno de la personalidad?¿Se puede considerar que alguien que padece un trastorno de la personalidad es consciente de lo que hace en cada momento?
Por último, una observación a propósito del consumo de benzodiacepinas, que el psiquiatra reconoce como abusivo. Trabajo como voluntario en una asociación de apoyo a ancianos y he descubierto que se les prescribe ansiolíticos en tratamientos de duración francamente indefinida, en contra de lo que recomienda cualquier prospecto de esos que "debemos leer". Saludos

Enviado por Madela Sainz M. el

Me da igual que se llama psiquiatra o psicoterapeuta, la cosa es que cuándo la experiencia sobre actos humanos repetidos enésimas veces puede un médico de este nivel opinar con algún grado de certeza cuál es la conducta de una persona, en este caso la del copiloto. Estoy de acuerdo que un deprimido no hace lo que hace una persona que es mala, y no podemos negar que las hay, te las encuentras por todas partes y bien inteligentes que planean sus maldades.

Enviado por Anónimo el

Y para hacer un diagnóstico (por decir algo) se fía de lo que ve en la prensa y en que "quizá era por los problemas que le impedían ascender profesionalmente", "al parecer"...(condicionales). "Faltan elementos para sacar conclusiones definitivas.. pero todo apunta..."

Enviado por Diego C el

Los estudios han demostrado que la terapia psicológica es igual que eficaz que los fármacos en el tratamiento de la depresión. Si bien es cierto que los fármacos hace efecto antes, ahora bien, a largo plazo la terapia psicológica es muy superior. Los fármacos antidepresivos normalmente implican, si son un único tratamiento, pastillas de por vida so riesgo de recaída.

Enviado por VANESA PACHECO el

En mi recorrido como hija de Psiquiatra, observando y escuchando los diagnósticos de mi padre, he visto muchos enfermos mentales y depresivos y efectivamente son personas que no buscan agredir o dañar a los demás sino a si mismo. El hecho es que ocurrió algo horrible y ojalá las compañías aéreas seleccionen mejor a su personal.

Enviado por VANESA PACHECO el

En mi recorrido como hija de Psiquiatra, observando y escuchando los diagnósticos de mi padre, he visto muchos enfermos mentales y depresivos y efectivamente son personas que no buscan agredir o dañar a los demás sino a si mismo. El hecho es que ocurrió algo horrible y ojalá las compañías aéreas seleccionen mejor a su personal.

Enviado por ALBEROLA Juan el

En su magnífica entrevista el Psiquiatra Fco. Toledo habla a justo título de "Intolerancia brutal a la frustración" por parte del copiloto, mientras que en el diagnostico de los médicos a los que acudía este último se mencionaba una depresión según las informaciones. Como entender todo esto ?? Pues es algo relativamente sencillo : el copiloto debía de sufrir en principio una depresión de tipo nerviosa o reactiva (existe la depresión melancólica y la reactiva), en la que uno de los aspectos más característicos es la intolerancia a la frustración, segun lo considera la psiquiatría universitaria. Según este extremo el diagnóstico inicial de depresión parece coincidir con algunas de las declaraciones del psiquiatra Fco. Toledo, quien él solo lo dice todo sin darse cuenta : "Intolerancia brutal a la frustracion".

Enviado por Luz Helena Castro el

Qué artículo tan interesante y el Dr excelente siquiatra, pero quisiera saber sobre la problemática tan grave del alcoholismo y la drogadiccion, con tan dolorosas consecuencias y que cada día va en aumento, qué opina el Dr. y qué se esta haciendo al respecto. Mil gracias.

Enviado por rod rui val el

El narcisismo es un trastorno como otros muchos.
Calificarlo de maligno... es una idiotez ... (a no ser que se quiera referir al 10% de malvados que "presuntamente", habría entre los narcisistas).
Los que no sepan..., QUE SE CALLEN............, please

Si los datos de los acontencientos que presenta el Dr. Toledo son verídicos, estoy complemanente de acuerdo con su conclusión. Soy neuropsicólogo clínico y fundador de la ciencia biocognitiva. Mi experiencia con criminales en cárceles de máxima seguridad y hospitales neuropsiquiátricos, me ha llevado a concluir que existe la maldad que no se puede medicalizar como si fuera un trastorno psiquiátrico. Este co-piloto asesinó pasajeros inocentes por su maldad egocentrica y hostil. Es decir, decidió terminar su vida, y lo hizo con la mayor maldad y violencia contra la inocencia. Este tipo de maldad no lo modifica ni el medicamento ni la psicoterapia. Tenemos que aceptar que existen pacientes y criminales en este mundo que intentamos mejorar.
Dr. Mario Martinez

Enviado por inma garcia Doblaré el

Bueno los que sufrimos depresiones no somos asesinos.

Enviado por frankird el

Los deprimidos son asesinos de sí mismos. Se denomina retroflexión. El Sr. Toledo manifiesta tener escasa experiencia terapéutica. Sin duda la depresión se resuelve sin medicación. Y la maldad es un concepto moral que nada tiene que ver con la psicología o la psiquiatría. Demasiado empeño en etiquetar trastornos para poder responsabilizar a la etiqueta de la incapacidad de una intervención terapéutica eficiente. Lamentable.

Enviado por Dr. Rodrigo Ramírez el

El narcisismo maligno de Otto Kernberg corresponde a un tipo especial y grave de narcisismo (patología de la personalidad) caracterizado por:
Tendencias antisociales más pronunciadas con presencia de actos de crueldad escalofriantes, violencia e incluso de asesinatos con una patología grave del superyó, lo que explica la ausencia de culpa ante las conductas destructivas que es capaz de desplegar.
Tendencias borderline de gravedad extrema, que se manifiestan con Irascibilidad, impulsividad, mitomanía, baja tolerancia a la frustración, incapacidad de aplazar la gratificación, sentimientos de vacío y pensamientos crónicos de suicidio.
Comportamiento altamente sádico y rasgos paranoides marcados con mecanismos de defensa proyectivos, desconfianza, suspicacia y sensitividad.
Ausencia de conciencia, culpa y autocritica respecto a su conducta, siendo a veces intensamente agresivos, con tendencia a la ofensa si se les lleva la contraria, desencadenando cólera (cólera narcisista).
Presencia de vínculos inestables sin soportar otra perspectiva de la realidad, sólo la propia, siendo ésta la que rige toda su existencia.

Enviado por ALBEROLA Juan el

Sí, en efecto, lo que dices es cierto. De hecho se puede leer todavía en el diario Púiblico un artículo bastante extenso sobre todas las hipótesis relativas al estado mental del copiloto respaldadas además por expertos y especialistas. Pero en el fondo todo ello sirve para bien poco. Porque si nos desplazásemos 50 años atrás en el mundo de los tratamientos psiquiátricos aun toda esta palabrería serviría para algo, ya que en aquel entonces existía toda una gama de neurolépticos incisivos, calmantes, etc. que había que administar según las características de la afección psíquica. Además las diferentes dosis administradas hacían que el mismo medicamento tuviese caulitativamente efectos distintos. Pero hoy en día esto ha desaparecido por completo con la llegada de los neurolépticos atípicos o de nueva generación, que me parece que actualmente solo existen 4 ó 5 tipos de este "nuevo" medicamento. Entonces hoy en día las distintas dosis de administración que antaño producían distintos efectos ya no existen, y lo que es mejor todavía, el mismo medicamento es recetado para un montón de afecciones diversas, a condición de que éste sea compatible. Es así que para un trastorno squizoide de la personalidad y uno de tipo squizotípico el medicamento será el mismo. Que para un síndrome maligno del copiloto del avión y uno de otro tipo el medicamento será tambien el mismo ; porque afecciones psíquicas hay todas las que los especialistas quieran, mientras que neurolépticos atípicos solo hay 4 ó 5. Para que sirve entonces toda esta palabrería ?? Pues para pegarse un farol y atraer más pacientes a la consulta de los expertos psiquiatras que hablan en el artículo que se puede leer todavía en el diario Pùblico titulado "Expertos descartan la depresión".

Enviado por David el

Este psiquiatra no dice que no hay etiquetas para la gente con falta de empatía, no sé donde se habrá sacado la carrera pero esa condición si que está perfectamente definida dentro de la psiquiatría con la palabra "psicópata", los psicópatas también se deprimen por lo que no parece lógico afirmar con tanta rotundidad que el copiloto no padecía depresión. No sé de donde habrán sacado a este psicoanalista pero...

Enviado por Jose Fernandez el

Un diagnostico siempre requiere una evaluacion y en salud mental se requiere una buena historia clinica y escalas estandarizadas (por ejemplo, un MMPI o NEO-PI). Aqui tenemos senores y senoras el mejor ejemplo de la Psiquiatria espanola, con un par haciendo inferencias clinicas por la informacion de la prensa, utilizando terminos ambiguos y nada diagnosticos (narcisista tipo maligno), utilizando modelos explicativos obsoletos (depresion = autoagresion por frustracion no superada). Asi nos va y asi nos hemos ido muchos del pais a ejercer a lugares donde esto no pasa, o mas bien si pasa, denuncia al comite de etica del organismo competente. Ahi lo dejo. Paquito como le llegue esto a sus familiares te va a caer una denuncia guapisima.

Enviado por Giulliana Mendoza el

Creo que el mundo no le da la debida importancia a esta enfermedad de la depresión, el cerebro es tan complejo que no es suficiente decir que el piloto era una persona malvada, tenía síntomas de ansiedad y habría que evaluar qué pastillas estaba tomando que también tienen algunos efectos adversos a nivel cerebral.

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