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El delegado y su culo

Sánchez-Solís, en el centro de la imagen, con cara de circunstancias el día que PAS dimitió. (Foto: Carlos Trenor)

No nos engañemos. Que toda la oposición (bueno, Ciudadanos no puede considerarse como tal) esté pidiendo la dimisión del delegado del Gobierno, Antonio Sánchez-Solís de Querol, por los incidentes de este sábado en Murcia, puede suponer un mérito añadido a la carrera política de este señor, a priori apocadillo, que a lo tonto-tonto ha ido escalando posiciones en su partido sin apenas mover un músculo. Como quiera que parece tener una visión a largo plazo de las futuras poltronas donde podría asentar el culo, su última jugada maestra ha sido excusarse en los sagrados principios constitucionales de libertad de expresión y manifestación para permitir la concentración y los consecuentes y previsibles desmanes de ese grupo ultra hoy en alza que se hace pasar por benefactor de nacionales, un acto que coincidía con el ya tradicional desfile del orgullo LGTB por el centro de la ciudad. De este modo, el señor delegado del Gobierno ha logrado que su figura emerja en Madrid –que es donde se deciden los culos para las poltronas–, gracias a las protestas de la oposición, que al exigir su cese le están haciendo la campaña gratis en un medio, su propio partido, que lo que más celebra (después de la financiación opaca y los trabalenguas de Rajoy) es a su gente reprobada en el ejercicio del poder.

Discreto y con fama de buen gestor, hábil e infundadamente vendida en la prensa local (inenarrable su dilatada labor en la Dirección General de Transportes), a Sánchez-Solís con guión le llegó la semana pasada el dilema de si dejar que los neofachas de Lo Nuestro se concentraran en la Glorieta para exhibir lo suyo o, por el contrario, atender las voces de los grupos políticos locales recordándole la unanimidad municipal de impedirlo. Salomónico él, obvió que la defensa del odio a la diversidad y la discriminación de las personas son las motivaciones que guían a estos grupúsculos –entre los que podría integrarse cualquier sobrino suyo, pongamos por caso–, y decidió mover la patata caliente un par de kilómetros.

Como era de suponer sin necesidad de finas intuiciones, los muchachos de las banderas y la neurona averiada no iban a quedarse quietecitos junto al Parque Fofó repitiendo soflamas y coreando lemas casposos mientras a pocas calles de distancia se estaba sublimando la diversidad en un ambiente multicolor y festivo. Así que allá que se fueron para arrear cuantos estacazos pudieran al personal mariquita y su entorno, mientras la Policía se empleaba a fondo en identificar y multar a los buenos, especialidad de la casa en Murcia.

Así que mientras cunda el escándalo y las exigencias de cese, el sucesor de Bascuñana (ese otro prócer ahora tristemente postergado) seguirá ganando puntos ante ese dechado de principios democráticos que es el PP. El señor del apellido compuesto puede dormir tranquilo, que su campaña va bien.

 

Comentarios

Enviado por José Luis López el

"Culo en pompa a toda vela...." Perdón, la memoria..., no era así. Pero hay personas que son como las piedras que tiras al agua, directas al fondo.Otras una vez definen su objetivo no hay nada que las aparte de su fin. Hasta que tropiezan con la Guardia Civil, como el inclito Bascuñana.

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